casa I

- Proyecto
- Arq. Juan Urreta
- Estructura
- Ing. Alejandro Burghi
- Colaborador
- Nicolás Borges
- Dirección de obra
- Arq. Juan Urreta
- Cliente
- Familia Ruiz San Martín
- Fecha
- 2014—2015
- Lugar
- Parada 22 ½ de Playa Mansa, Las Delicias, Maldonado
- Área
- 183 m² techados (incluye barbacoa)
La casa I es un encargo particular pero indisociable de la casa A, ya que ambas se encuentran en terrenos contiguos y se proyectaron y construyeron a la vez.


Como parámetros de orden funcional los requerimientos fueron: tres dormitorios donde quepan camas de dos plazas, más otro espacio “estudio” que pueda usarse como tal; la posibilidad de habitar exclusivamente en planta baja cuando la pareja está sola; vincular el área social al fondo y la barbacoa minimizando el contacto con los dormitorios; y mantener el máximo de terreno verde.

El proyecto se trabajó inicialmente en relación con el contexto urbano inmediato: una calle que termina en el mar a 200 m, con viviendas unifamiliares tradicionales, en general de residencia permanente, de una o dos plantas, y con mucha presencia de jardines que al frente toman la vereda.



A partir de lo anterior, y sumando las ventajas económicas y energéticas que plantea, se trabajó una volumetría compacta y exenta, materializada en ladrillo, minimizando las aberturas hacia la calle y maximizándolas hacia el fondo. Allí se colocó la barbacoa, redefiniendo los límites del terreno y dejando un pequeño espacio libre de servicio que oficia de tendedero.



Las aperturas del volumen se trabajaron posteriormente en forma más detallada en relación con el interés de las visuales y el movimiento del sol, buscando lograr variaciones en el interior de la vivienda vinculadas a la hora del día y a los cambios estacionales.


En el pasaje del exterior al interior de la vivienda se trabajaron dos aspectos: se remarcó el contraste material entre el ladrillo exterior y un interior neutro —paredes blancas, pisos y techo gris— capaz de dar soporte y resaltar los objetos que el habitar va a incorporar; y se definió una gradación de escala desde lo urbano hacia el acceso de la vivienda y desde el acceso al interior, donde la puerta es el espacio más comprimido y presenta a ambos lados un techo bajo, a nuestro entender más acogedor.

Por otro lado, se trabajó en la imagen exterior atendiendo a la expresividad del material elegido y al logro de cierto extrañamiento en la aparente ingravidez de algunos muros.


